Imprescindibles que ver en Múnich para una escapada inolvidable

Múnich es una maravilla, así que si habéis llegado hasta aquí planificando una escapada a la capital de Baviera, estáis ante todo un acierto. Seguid leyendo para descubrir cuáles son los imprescindibles de Múnich.

Vamos a situarnos primero: Múnich está al sur de Alemania, y es súper famosa por el Oktoberfest, pero también por su calidad de vida y por la armonía que existe en esta ciudad entre lo clásico y lo moderno. Cuenta con edificios y palacios barrocos muy impresionantes, y, a la vez, es una ciudad moderna llena de vida con una energía súper bonita.

Su nombre original en alemán es München, por si lo veis escrito en algún sitio.

Es una ciudad muy completa, que suele sorprender a todo el que la visita. Según paseas por sus calles, presta atención a los detalles, y ve atento por si te encuentras con una orquesta en una plaza histórica, o con un Biergarten lleno de gente tomándose una cerveza 🍺.

En esta entrada te dejamos nuestros imprescindibles que ver en Múnich, tanto si vas a hacer una escapada corta como si planeas pasar varios días y descubrir sus alrededores.

1. Marienplatz y el Nuevo Ayuntamiento (Neues Rathaus)

Este es, sin duda, el corazón de la ciudad. Aquí se concentra una parte muy importante de la vida de Múnich, podéis encontrar músicos callejeros, multitud de terrazas, locales, tiendas y, seguramente, muchos turistas 😉.

La fachada del ayuntamiento, de estilo neogótico, es uno de esos imprescindibles que ver en Múnich. En ella está el famoso carrillón (Glockenspiel), que representa escenas históricas con figuritas mecánicas. Si tenéis curiosidad, se pone en marcha todos los días a las 11:00 y a las 12:00. Si visitáis Múnich entre marzo y octubre, también hay otra función a las 17:00.

Fachada Ayuntamiento de Múnich al medio día
Nuevo Ayuntamiento

Si os animáis a subir a la torre del ayuntamiento, tendréis unas vistas espectaculares de Múnich.

2. Viktualienmarkt

Justo al lado de Marienplatz, este mercado al aire libre es súper recomendable. Vais a poder encontrar de todo, desde frutas exóticas, flores, embutidos bávaros, quesos, hasta panes recién horneados… Ideal si queréis comprar algo de comida local y hacer un pícnic improvisado en las mesas del propio mercado.

Mercado Viktualienmarkt en Múnich en un fin de semana de mayo
Ambiente del mercado en un fin de semana de mayo

Aunque no vayáis a comer, recomendamos igualmente ir simplemente a pasear curioseando los puestos. Es una zona muy popular, que los fines de semana tiene un ambiente aún más animado.

Viktualienmarkt desde las alturas
Tejados del Viktualienmarkt desde arriba

3. Alter Peter o Iglesia de San Pedro

También está muy cerquita de Marienplatz.

Es la iglesia más antigua de la ciudad y, si os animáis a subir su torre, tendréis una de las mejores vistas panorámicas de Múnich. Eso sí, hay que subir unos cuantos escalones, pero la recompensa merece totalmente la pena. Se puede ver perfectamente la Frauenkirche, los tejados rojizos del casco histórico y el ajetreo y vida de la ciudad desde las alturas. Ya sabéis que a nosotros nos encanta ver las ciudades desde arriba.

Panorámica al centro Marienplatz desde la Iglesia de San Pedro, en Munich
Estas vistas del centro de Múnich son una maravilla

4. El jardín Inglés

¿Qué pensaríais si os digo que es uno de los parques urbanos más grandes del mundo, incluso más grande que Central Park? Sin duda el Jardín Inglés o Englischer Garten en alemán, es una visita obligada, es un imprescindible que ver en Múnich en toda regla.

Podéis pasear, alquilar una bici, ver a los surfistas en la ola del río Eisbach o simplemente tumbaros en la hierba a descansar. Y sí, habéis leído bien: surfistas.

Uno de los rincones más curiosos del Jardín Inglés en Múnich es la famosa zona de la ola. Esta ola fue creada principalmente mediante bloques de hormigón en el río. En un principio, las propias condiciones naturales del cauce junto con el flujo del agua, generaron una pequeña ola accidental, pero no lo suficientemente estable para poder surfearla. Para mejorar esto, se colocaron los bloques de hormigón, haciendo más estrecho el flujo de agua y creando una ola más consistente y estable. Muchos locales ayudaron después a mejorar esta zona usando piedras y otros materiales.

Igual que la ola se mantiene todo el año, también lo hacen los surfistas. Así que da igual en qué época del año visitéis Múnich: acercaos aunque sea invierno, porque podréis ver, casi con total seguridad, surfistas haciendo cola en la orilla con el neopreno puesto y esperando su turno para lanzarse al agua. Es una zona muy animada y muy curiosa de ver. Está junto a una de las entradas del parque, cerca del Museo Haus der Kunst.

5. La Catedral de Múnich (Frauenkirche)

Las dos torres con cúpulas verdes que veáis sobresaliendo entre los tejados de la ciudad corresponden con la Frauenkirche, la catedral gótica de Múnich. Es uno de sus símbolos más reconocibles. Por dentro es amplia, luminosa y bastante sobria, lo que la hace diferente a otras catedrales europeas más recargadas.

Catedral de Munich desde arriba
Catedral de Múnich desde las alturas


Aquí os cuento un detalle curioso: En la entrada de la catedral hay una marca, a la cual llaman la “Huella del Diablo”, que, según la leyenda, dejó el mismisimo demonio cuando vino a inspeccionar la iglesia.
Aunque gran parte de la catedral fue restaurada tras la Segunda Guerra Mundial, sigue teniendo ese aire antiguo y solemne. También aquí tenéis la opción de subir a la torre y admirar las vistas sobre Múnich.

6. Palacio de Nymphenburg

Este palacio se encuentra a las afueras de la ciudad, pero si tenéis tiempo os recomendamos verlo. Es un palacio de cuento, por eso lo incluimos como imprescindible que ver en Múnich.

Este lugar fue antiguamente residencia de verano de los reyes de Baviera, hoy es uno de los lugares más bellos para pasear entre fuentes, jardines y salones decorados con un lujo que impresiona. Es especialmente bonito al atardecer, así que, si podéis, tratad de estar allí sobre ese momento del día 😉.

Foto de los jardines y el Palacio de Nymphenburg, en Munich al atardecer
Palacio de Nymphenburg y sus jardines, al atardecer

7. El Olympiapark

Si os sobra una mañana o una tarde y os apetece ver la parte de la ciudad más alejada del casco histórico, el Olympiapark es una opción muy bonita. Se construyó para los Juegos Olímpicos de 1972 y tiene un diseño súper chulo, con colinas suaves, un lago y un ambiente muy relajado donde la gente sale a correr, a pasear o simplemente se tumba en el césped cuando hace buen tiempo.

Panorámica del Olympiapark
Foto de Oca en Olympiapark de Munich
Este pequeño se lo estaba pasando en grande en el césped del Olympiapark

8. Museo BMW y BMW Welt

Se encuentran justo al lado del Olympiapark. Si os gustan los coches o la arquitectura futurista, no podéis perdéroslo.

El museo repasa la historia de BMW con modelos icónicos, y el BMW Welt es una especie de showroom gigante donde se combinan tecnología, diseño y exposiciones interactivas. Aunque no seáis especialmente fans de los coches, el BMW Welt es curioso de ver porque es como una gran sala de exposiciones futurista, y además es gratis.

9. Odeonsplatz

Odeonsplatz es una de las plazas más elegantes de Múnich, inspirada en la arquitectura italiana. Aquí se encuentran algunos de los edificios más bonitos del centro, como la iglesia de los Teatinos.

10. La Residenz y el Hofgarten

Desde la plaza de Odeonsplatz, puedes acceder a la Residenz, antiguo palacio de los Wittelsbach, donde cada sala parece una pequeña obra de arte. Si te gusta la historia, recomendamos dedicar al menos una hora a recorrerlo.

Aquí también tenéis el famoso Hofgarten, una maravilla para los amantes de las flores.

Dianatempel, en el Hofgarten. Aquí, a veces, podéis encontrar grupos de gente bailando en el interior

11. Calle Sendlinger

La calle Sendlinger, o Sendlinger Straße en alemán, es una calle peatonal llena de tiendas, cafeterías y rincones con mucho encanto. Termina, o empieza, según como lo miréis, en la histórica Sendlinger Tor, una de las antiguas puertas de la ciudad que todavía conserva su estructura medieval.

Puerta Sendlinger, donde termina la calle Sendlinger, en Múnich
Sendlinger Tor

Muy cerca de allí se encuentra la Asamkirche, que en español se llama Iglesia de San Juan de Nepomuceno, esta puede ser una de esas pocas veces en las que el nombre en alemán es casi más sencillo que en español. Es una joya barroca que a menudo pasa desapercibida entre los turistas, pero que merece totalmente la visita, sobre todo a su interior.

Interior de la Iglesia de San Juan de Nepuceno, o Asamkirche, en Múnich
Interior de la pequeña iglesia de San Juan de Nepuceno

12. Hofbräuhaus

Sí, sabemos que esta cervecería es muy turística, pero por algo será. La incluimos en nuestra lista de imprescindibles que ver en Múnich porque es parte del alma de la ciudad. Data del siglo XVI y aún hoy sigue llena de ambiente. Hay música bávara en directo, las típicas jarras de litro de cerveza y podéis aprovechar a comer algún plato mítico como el codillo (Schweinshaxe), o las salchichas blancas (Weißwürste).

13. Iglesia de San Pablo (St. Paul)

Muy cerca de la Theresienwiese, la explanada donde se celebra el Oktoberfest, se encuentra la Iglesia de San Pablo. Es una iglesia neogótica preciosa y bastante imponente. Si os gusta fijaros en detalles arquitectónicos, la fachada y las vidrieras son una maravilla.

14. Estatua de Baviera

Si os acercáis a la Iglesia de San Pablo, no podéis perder la Estatua de Baviera, un símbolo muy característico de la ciudad. Representa a la fortaleza y el orgullo bávaro, y está justo al inicio de la Theresienwiese, la explanada del Oktoberfest. Subir un poquito os permitirá además disfrutar de unas vistas muy bonitas del entorno y de la iglesia desde otra perspectiva.

Estatua de Baviera

15. La Iglesia de San Maximiliano y el paseo junto al río Isar

Otra zona que nosotros añadiríamos a la lista de imprescindibles que ver en Múnich es la ribera del río Isar, sobre todo a la altura de la Iglesia de San Maximiliano.

Iglesia de Maximiliano, desde las alturas

El ambiente por aquí es muy tranquilo y local. Si hace buen tiempo veréis a gente paseando, leyendo, tomando algo en la hierba o simplemente disfrutando del río. Si os apetece, podéis caminar desde aquí hacia el Jardín Inglés, siguiendo el río. Es un paseo muy bonito que hacer en Múnich.

Consejos prácticos para tu visita

  • Cuándo ir: primavera y otoño son ideales porque la ciudad mantiene su vitalidad y buen ambiente sin tanta gente. En verano el ambiente es más animado, pero os vais a encontrar muchos más turistas. En invierno, aunque puede hacer mucho frío, si vais en diciembre, podrías disfrutar de los mercadillos navideños.
  • Cómo moverse: el centro se puede recorrer fácilmente a pie, y el transporte público funciona de maravilla, hay metro, tranvía y autobuses.
  • Excursión desde Múnich: si tienes un día extra, el castillo de Neuschwanstein (sí, el de Disney) está a unas 2 horas en tren, en Füssen, y merece mucho la pena.

¿Merece la pena visitar Múnich?

Indudablemente sí.

Aunque no somos muy objetivos con esta ciudad. Para nosotros, Múnich no es solo una ciudad bonita ni un destino ideal para una escapada, es un lugar con muchos recuerdos. Aquí mi hermana vivió durante un año su Erasmus, y fue una época muy especial para ella y también para nosotros, que la visitábamos siempre que podíamos.

Además, Rubén estuvo a punto de trabajar en una empresa de Múnich y casi nos mudamos a vivir aquí. Durante mucho tiempo, Múnich ha estado muy presente en nuestras vidas. Finalmente, acabamos en Austria, y después en Suiza, pero Múnich sigue ocupando un lugar muy significativo para nosotros.

Si la visitáis, dejadnos en los comentarios que os ha parecido. Si vais a estar más tiempo por Alemania, pensad echadle un vistazo a nuestra entrada de la Selva Negra. O si queréis aprovechar a visitar otro país en vuestra escapada a Múnich, podéis plantearos ir a Innsbruck, es una de nuestras ciudades favoritas.

¡Nos vemos viajando!

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