Qué ver en Constanza en un día: guía e imprescindibles
Hoy os traemos qué ver en la ciudad de Constanza, en Alemania. Además de ser una ciudad súper agradable de visitar, de esas que merece la pena recorrer sin prisa y disfrutando del momento, es una de las paradas más interesantes si estáis pensando en hacer una ruta alrededor del Lago Constanza, o Bodensee en alemán.
Este lago es muy especial porque lo comparten tres países: Alemania, Suiza y Austria. En un solo día podríais desayunar en uno, hacer una ruta en bici en otro y ver el atardecer en el tercero. Suena bien, ¿verdad?
Constanza funciona como punto de partida o como una parada perfecta dentro de una ruta alrededor del lago, llena de pueblos con encanto, recorridos junto al agua y paisajes preciosos.
Pero, ¿qué ver en Constanza en un día? ¿Qué ofrece esta ciudad para animaros a visitarla? A continuación os contamos nuestros lugares favoritos y algunos consejos después de haberla visitado varias veces.
Constanza: la ciudad de Imperia

Nuestra primera recomendación es comenzar la visita por el puerto. Allí os encontraréis con Imperia, una enorme escultura de una mujer de nueve metros de altura que gira lentamente sobre sí misma y completa una vuelta cada cuatro minutos.
En cada mano sostiene a dos pequeños hombres desnudos. Las figuras representan al rey Segismundo y al papa Martín V, caricaturizados como símbolos del poder político y religioso.
La obra es de Peter Lenk y fue instalada en 1993. Como podéis imaginar, causó bastante revuelo en su momento. Hoy, sin embargo, se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles de Constanza.
💡 Curiosidad: la escultura tiene una conexión literaria con los relatos satíricos de Honoré de Balzac sobre la bella Imperia y el Concilio de Constanza. En cualquier caso, se trata de una obra satírica y no de una representación histórica literal de lo que sucedió durante el Concilio.
El casco antiguo

El casco antiguo de Constanza es una maravilla. Calles empedradas, casas de colores, fachadas históricas, tiendecitas locales, bares, cafés y restaurantes. Aquí lo que nosotros recomendamos es dejar el mapa a un lado durante un rato, perderse por sus calles y descubrir nuevos rincones.
Pero hay algo que llama todavía más la atención y no está en el suelo, sino sobre vuestras cabezas: las famosas bolas de flores colgantes. Estas grandes esferas decorativas están suspendidas sobre diferentes calles y dan muchísimo color al centro histórico.
A diferencia de lo que contábamos originalmente en esta entrada, no permanecen instaladas durante todo el año. Se colocan con la llegada de la primavera y decoran las calles hasta el otoño. Durante el invierno se retiran para restaurarlas antes de volver a colocarlas la temporada siguiente.

El centro histórico está lleno de vida, con estudiantes, familias y locales disfrutando de las calles y las terrazas. Así que, si os preguntáis qué ver en Constanza en un día, nuestra recomendación es sencilla: no paséis todo el día corriendo de un monumento a otro. Sentaos en una terraza, tomaos un café o una cerveza y disfrutad un rato del ambiente.
Iglesia de San Esteban y fuente de Karl Steuer


La Iglesia de San Esteban la encontraréis fácilmente mientras recorréis el casco antiguo. Es una de las iglesias más antiguas de la zona del Lago Constanza y existen referencias a un templo en este lugar desde comienzos de la Edad Media.
Muy cerca se encuentra también la fuente de Karl Steuer. Está dedicada a Karl Steuer, una figura muy ligada a la Fasnacht de Constanza, la tradición de carnaval alemánico de la ciudad, en cuyo desarrollo tuvo un papel importante.
El Münster de Constanza

El Münster Unserer Lieben Frau se encuentra en pleno casco antiguo y su torre domina buena parte del perfil de la ciudad. Si seguís nuestro consejo y os dejáis llevar por las calles del centro, probablemente terminaréis llegando hasta aquí casi sin querer.
La torre tiene 78 metros de altura y se puede subir cuando está abierta al público. Desde la plataforma superior tendréis unas vistas preciosas sobre los tejados de Constanza y el Lago Constanza.
El Münster fue uno de los escenarios importantes relacionados con el Concilio de Constanza, que tuvo lugar entre 1414 y 1418 y convirtió durante varios años a la ciudad en uno de los grandes centros políticos y religiosos de la Europa medieval.

El Konzilgebäude
De vuelta junto al puerto encontraréis otro de los edificios históricos más importantes de Constanza: el Konzil. Se construyó entre 1388 y 1391 como almacén y edificio comercial.
Su momento más importante llegó durante el Concilio de Constanza. En noviembre de 1417, el cónclave se reunió en la planta superior del edificio y eligió al cardenal Oddone Colonna como papa Martín V, un acontecimiento fundamental para poner fin al Cisma de Occidente.
Es fácil pasar junto al edificio sin conocer su importancia, especialmente porque Imperia y el lago atraen todas las miradas, pero históricamente es uno de los lugares más relevantes de la ciudad.
Iglesia de la Santísima Trinidad

Esta iglesia pasa bastante desapercibida a pesar de encontrarse en pleno centro. Su origen está relacionado con el antiguo monasterio agustino fundado en el siglo XIII.
Lo más interesante de su interior son sus frescos tardogóticos de hace unos 600 años. Fueron encargados por el rey Segismundo durante el Concilio de Constanza después de haberse alojado durante varios meses en el monasterio que se encontraba junto a la iglesia.
Si la encontráis abierta mientras paseáis por el centro, merece la pena entrar unos minutos para verla por dentro.
Lutherkirche

La Lutherkirche resalta entre la arquitectura del resto del centro histórico. Es un edificio alto y bastante austero, que contrasta con el mucho más recargado Münster de Constanza.
Nuestras vistas favoritas son desde Paradiesstraße, que es precisamente desde donde hicimos la fotografía que os hemos puesto arriba.
Eso sí, os avisamos de que nosotros, a pesar de haber visitado Constanza varias veces, nunca hemos conseguido encontrarla abierta. Si alguno consigue ver el interior, contadnos qué os ha parecido.
Qué comer en Constanza: Flammkuchen
Si nunca lo habéis probado, el Flammkuchen tiene que entrar en vuestra lista. Podríamos describirlo como el primo mucho más fino y crujiente de la pizza. La base es una masa extrafina que tradicionalmente se cubre con crème fraîche, cebolla y bacon.
Es un plato especialmente asociado con Alsacia y con las regiones vecinas del suroeste de Alemania, aunque actualmente encontraréis muchísimas versiones diferentes.
Nosotros también lo hemos comido en Lindau, otra de las paradas que recomendamos si estáis haciendo una ruta por el Lago Constanza.
La isla de las flores: Isla de Mainau

📍 Mini excursión desde Constanza: si tenéis algo más de tiempo, os recomendamos visitar la Isla de Mainau, famosa por sus jardines y sus flores de temporada. La isla está gestionada por la familia Bernadotte y es especialmente espectacular durante la primavera y el verano.
Se puede llegar fácilmente en coche, barco o transporte público. Las líneas circulares de autobús 4/13 y 13/4 de Constanza paran cerca de la entrada a la isla.
Mainau es una atracción de pago y los precios cambian con el tiempo, así que os recomendamos consultar directamente su página web oficial antes de vuestra visita.
Además de los jardines, que cambian muchísimo según la época del año, podéis visitar el palacio barroco, un invernadero de mariposas tropicales, árboles centenarios y diferentes exposiciones temporales. Nosotros vimos una preciosa exposición de orquídeas.
También tenemos una entrada específica sobre la Isla de Mainau con toda la información necesaria para organizar vuestra visita.
¿Merece la pena visitar Constanza?
Sí, definitivamente.
Constanza es una ciudad con mucha vida y una atmósfera muy agradable. Su casco histórico está lleno de encanto, pero al mismo tiempo no es demasiado grande, lo que la convierte en una parada perfecta para quienes estén haciendo una ruta por el Lago Constanza.
Lo que más nos gusta es que aquí no se trata únicamente de ir tachando monumentos de una lista. Una parte importante de la experiencia consiste simplemente en pasear por las calles, sentarse junto al lago y disfrutar del ambiente de la ciudad.
Así concluye nuestra entrada sobre qué ver en Constanza. Si estáis recorriendo el Lago Constanza, creemos que es una ciudad que merece claramente un hueco en vuestro itinerario.
Y si os animáis a probar el Flammkuchen, dejadnos en los comentarios qué os ha parecido. ¿Seguís siendo del team pizza o pasáis al equipo Flammkuchen?
¡Nos vemos viajando!


