Olympic National Park: guía para organizar tu visita

Hoy os traemos una guía para visitar Olympic National Park, el cual se encuentra en la península Olímpica en Washington, Estados Unidos.

Una de las cosas que más nos sorprendió de este Parque Nacional es la variedad de paisajes que se pueden ver. En un mismo día podéis caminar entre árboles gigantes completamente cubiertos de musgo, recorrer playas salvajes frente al Pacífico, buscar estrellas de mar cuando baja la marea y, unas horas después, encontraros rodeados de montañas que todavía conservan nieve bien entrado el verano.

Un poco de contexto: Olympic National Park fue declarado parque nacional en 1938 y actualmente protege más de 3.700 km² de la Olympic Peninsula, en el estado de Washington. Aproximadamente el 95 % de su superficie está además designada como wilderness, es decir, como territorio natural protegido y prácticamente sin desarrollar. Esto significa que no va a haber carreteras que atraviesen el parque, lo que obliga a usar continuamente la Highway 101 que rodea el parque.

Nosotros llegamos hasta aquí durante nuestro roadtrip por la costa oeste de Estados Unidos. Viajamos en junio y, aunque en teoría ya estábamos entrando en la temporada de verano, todavía encontramos nieve y algunas zonas de montaña a las que no pudimos acceder. Está claro que junio en Washington no significa necesariamente verano en todas partes.

En esta guía os contamos qué ver en Olympic National Park, las zonas que más nos gustaron, algunas rutas que podéis hacer y, sobre todo, cómo organizar la visita.

Antes de empezar: Olympic es enorme

Esta es probablemente la primera cosa que deberíais saber antes de organizar el viaje.

Cuando miráis el Parque Nacional Olympic en el mapa puede parecer que todos sus puntos de interés están relativamente cerca. El problema es que no hay carreteras que atraviesen el interior del parque.

La Highway 101 rodea gran parte de la Olympic Peninsula y desde ella salen diferentes carreteras hacia Hurricane Ridge, Sol Duc, Hoh Rain Forest y otras zonas. Muchas de estas carreteras simplemente se adentran unos kilómetros en el parque y terminan allí. Para ir al siguiente punto toca volver a salir y continuar rodeando la península.

Por ejemplo, desde Port Angeles se tarda aproximadamente media hora en llegar a Lake Crescent, algo más de una hora a Sol Duc, unas dos horas en llegar al Hoh Rain Forest y alrededor de tres horas hasta Quinault. Las distancias no parecen enormes sobre el mapa, pero se acumulan rápidamente.

Nuestra recomendación: No intentar ver Olympic National Park entero en un día. Técnicamente podéis pasar por varios lugares, pero acabaréis pasando más tiempo dentro del coche que disfrutando realmente del parque.

Antes de reservar alojamiento, pensad qué zonas queréis visitar y organizad las noches en función de ellas. Para viajes de varios días suele tener bastante sentido dividir el alojamiento entre la zona norte, alrededor de Port Angeles, y la zona oeste, alrededor de Forks, Kalaloch o Quinault.

Las tres caras del Parque Nacional Olympic

Collage de bosque, costa y montaña en Olympic National Park

Una forma sencilla de entender Olympic es pensar en sus tres grandes ecosistemas: bosque, costa y montaña.

En el oeste de la península están algunos de los mejores ejemplos de lo que en Estados Unidos llaman Rainforest (en español: bosque templado lluvioso), especialmente en los valles de Hoh y Quinault. Hacia el Pacífico aparece una costa prácticamente salvaje de unos 118 km. Y en el interior se levantan las Olympic Mountains, con zonas de alta montaña, glaciares y cumbres como Mount Olympus.

Lo mejor es que podéis pasar de uno de estos paisajes a otro en el mismo día. A continuación hemos dividido el parque en las zonas más recomendables que ver según estos tres ecosistemas.

Bosques en Olympic National Park

Hoh Rain Forest: el bosque más famoso de Olympic

Sendero Hall of Mosses entre árboles cubiertos de musgo

Si habéis visto fotografías de Olympic National Park antes de viajar, es muy probable que muchas fueran del Hoh Rain Forest. Esta zona recibe muchísimas precipitaciones a lo largo del año, y toda esa humedad crea el paisaje que probablemente tenéis en la cabeza: helechos enormes, troncos cubiertos de musgo y ramas de las que cuelga mucha vegetación.

Hall of Mosses

Hall of Mosses es la ruta más conocida del Hoh Rain Forest y también una de las más sencillas. Es un recorrido circular de solo 1,3 kilómetros, que comienza junto al Visitor Center. La gracia de esta ruta no es hacer una gran caminata sino ir observando los árboles, el musgo y la cantidad de verde que hay alrededor. Si tenéis poco tiempo en el Hoh Rain Forest, esta sería nuestra primera opción.

Spruce Nature Trail

Justo al lado comienza Spruce Nature Trail, otro sendero circular de aproximadamente 1,9 kilómetros.

A nosotros nos parece un buen complemento a Hall of Mosses porque el paisaje cambia un poco. El sendero atraviesa bosque antiguo y zonas más jóvenes y termina acercándose también al Hoh River.

Como las dos rutas son bastante cortas, podéis hacer perfectamente ambas durante la misma visita.

Hoh River Trail

Si estáis buscando hacer una ruta de senderismo más seria, podéis plantearos hacer el Hoh River Trail, que también comienza en el mismo sitio. Veréis los carteles explicativos al inicio, al lado del centro de visitantes.

Este sendero sigue el valle del río durante muchos kilómetros y podéis simplemente caminar un tramo y regresar cuando queráis. Para quienes buscan una aventura de varios días, el camino continúa hasta Glacier Meadows, a unos 28 km del inicio, y finalmente hacia la morrena del Blue Glacier. Eso ya es otro viaje completamente diferente y requiere preparación para dormir en la ruta. Nosotros no lo hemos hecho, así que no sabemos realmente ni las condiciones del terreno ni la dificultad del mismo.

Un consejo para visitar el Hoh

El Hoh Rain Forest es uno de los lugares más populares del parque y durante los meses de verano pueden formarse colas importantes en la entrada. Nosotros intentaríamos llegar pronto o dejar la visita para bastante avanzada la tarde.

Sol Duc Valley y Sol Duc Falls

Sol Duc Falls rodeada de bosque

Desde el final de Sol Duc Road, el sendero hasta la cascada tiene aproximadamente 1,3 km por sentido. Es una ruta relativamente corta y muy agradable que atraviesa el bosque hasta llegar a un puente frente a la cascada. Esta sería la ruta oficial.

Nosotros hicimos la ruta de una forma un poco diferente porque habíamos dormido en el camping Sol Duc Campground. En lugar de coger el coche hasta el inicio habitual del sendero, salimos caminando directamente desde el camping y enlazamos con el camino que lleva hasta las cascadas. Así pudimos hacer la excursión prácticamente desde nuestra parcela, disfrutando además de todo el recorrido por el bosque. Si dormís en ese camping, os recomendamos esta opción si vais con tiempo. Si no, siempre podéis llevar el coche o el vehículo con el que viajéis hasta el parking donde empieza la ruta oficialmente.

En el valle también se encuentran Sol Duc Hot Springs Resort y rutas mucho más largas que se adentran hacia Seven Lakes Basin y High Divide.

Si viajáis en otoño, podéis disfrutar viendo a los salmones que remontan el río para reproducirse. Salmon Cascades es uno de los lugares más fáciles del parque para intentar verlos, especialmente entre finales de septiembre y principios de octubre.

Lake Quinault y Quinault Rain Forest

Lake Quinault al atardecer
Lago Quinault al atardecer

Quinault queda en la parte suroeste de Olympic y suele recibir algo menos de atención que Hoh Rain Forest.

Aquí encontramos otra combinación muy típica del parque: un gran lago rodeado de bosque y carreteras que se adentran hacia el valle.

Si vais con tiempo, nosotros recomendamos parar junto al lago Quinault al atardecer y andar por algunos de los pequeños senderos del bosque o, como alternativa, recorrer parte de la carretera escénica que atraviesa tanto Olympic National Park como Olympic National Forest.

Entre las rutas cortas alrededor de Quinault Rain Forest están Maple Glade, un recorrido circular de aproximadamente 0,8 km que consiste en un paseo corto entre grandes arces cubiertos de musgo, y Kestner Homestead, de aproximadamente 2,1 km.

La costa de Olympic National Park

En vuestro viaje por el Parque Nacional Olympic vais a tener la costa del Pacífico muy presente. En concreto, el parque protege aproximadamente 118 km de costa salvaje frente al Pacífico. No veréis los típicos paisajes de playas y paseos marítimos a los que quizás estamos más acostumbrados en otras zonas. Aquí hay bosques que llegan prácticamente hasta el océano, y en las propias playas se pueden ver troncos enormes arrastrados por las mareas. También son muy típicas las formaciones rocosas que sobresalen en mitad del agua y muchos kilómetros de costa salvaje.

Algo importante a tener en cuenta en estas playas son las mareas. Aparte de que esto sea útil de cara a hacer mejores fotografías, también es importante conocerlas por seguridad. Las mareas pueden subir y dejar aisladas zonas de la costa donde hacía solo unos momentos se podía acceder andando.

Kalaloch y el Tree of Life

Playa de Kalaloch en la costa del Pacífico

Kalaloch es una de las zonas costeras más accesibles de Olympic y también un buen punto para parar mientras recorréis la Highway 101.

Aquí se encuentra uno de los árboles más curiosos del parque, conocido como Tree of Life. El pequeño arroyo que desemboca en la playa ha ido erosionando poco a poco el terreno bajo sus raíces hasta crear una cavidad enorme. El resultado es un árbol que parece sostenerse sobre dos extremos del acantilado mientras buena parte de sus raíces quedan completamente expuestas.

Tree of Life con sus raíces expuestas en Kalaloch Beach
El árbol de la vida o Tree of Life de Kalaloch beach

No se sabe cuánto tiempo seguirá ahí, y probablemente esto sea parte de lo que lo hace tan curioso y atrae a tanta gente.

Ruby Beach

Ruby Beach con troncos y formaciones rocosas frente al mar
De paseo por Ruby Beach antes de que atardeciera

A unas pocos kilómetros de Kalaloch se encuentra Ruby Beach, una de las playas más conocidas de Olympic National Park.

Aquí el paisaje cambia bastante con las mareas. Si podéis cuadrar vuestra visita con la marea baja, mucho mejor. También veréis esos enormes troncos acumulados sobre la arena, formaciones rocosas frente a la costa y pequeñas zonas intermareales que aparecen cuando el océano retrocede.

El acceso desde la carretera Highway 101 es además bastante sencillo, así que es una parada fácil de combinar con Kalaloch o con el camino hacia el Hoh Rain Forest.

Rialto Beach y Hole in the Wall

Arco natural Hole in the Wall en Rialto Beach
Rubén en Hole in the Wall

Rialto Beach es un poco diferente. La playa está cubierta en buena parte por guijarros y enormes troncos de madera, mientras que frente a la costa aparecen grandes formaciones rocosas aisladas que sobresalen del mar.

Podéis quedaros simplemente por los alrededores del acceso o caminar hacia el norte hasta Hole in the Wall, un arco natural excavado por el océano. Desde el acceso de Rialto son aproximadamente 2,4 km hasta el arco. Si queréis llegar durante la mejor parte de la marea baja, conviene calcular bien los tiempos y no empezar la caminata cuando el agua ya esté subiendo.

🚨 Mirad las mareas antes de empezar a caminar. En algunos puntos de esta costa no es solamente una recomendación, sino una cuestión de seguridad. Puede pasar que la marea esté baja cuando lleguéis a la zona de Hole in the Wall pero ya subiendo y que luego tengáis problemas para regresar porque haya subido el nivel del agua.

Second Beach y Third Beach

Atardecer en Second Beach

Second Beach fue, para nosotros, una de las mejores. No creemos que objetivamente sea más bonita que las demás o que viéramos algo muy diferente, pero sí la recordamos como una de las playas más especiales.

Para llegar hasta ella hay que caminar unos 1,1 km desde La Push Road, primero atravesando el bosque y después descendiendo hasta la costa. Ya solo ese inicio hace que la experiencia sea totalmente diferente porque durante un rato parece que vas simplemente caminando por otro bosque de Washington hasta que, casi de repente, aparece la playa al fondo.

Third Beach está algo más al sur y requiere aproximadamente 2,25 km de sendero hasta llegar a la playa.

Una cosa importante es no confundir estas playas con First Beach. First Beach se encuentra dentro de la Quileute Reservation, mientras que Second Beach y Third Beach forman parte de Olympic National Park.

Tide pools: pequeños mundos que aparecen con la marea baja

Una de las cosas más chulas de recorrer la costa de Olympic son las tide pools, las piscinas naturales que quedan entre las rocas cuando baja el nivel del mar.

Si vais en el momento adecuado, podéis encontrar anémonas, estrellas de mar, erizos, pequeños cangrejos, mejillones y muchas otras especies.

Algunos de los lugares más conocidos del parque para verlas son Beach 4, Hole in the Wall, Second Beach, Third Beach y Ruby Beach.

Estrellas de mar en una tide pool de Second Beach
Estrellas de mar pegadas en una roca que quedaron al descubierto cuando bajó la marea

Pero aquí el momento del día importa muchísimo. No basta con mirar que haya simplemente “marea baja”. Si vuestra intención es ver tide pools, merece la pena organizar primero el horario alrededor de las mareas y después encajar el resto del día. Podéis consultar el horario de las mareas en los centros de visitantes. También podéis leer más información sobre las mareas en la página oficial de los Parques Nacionales.

Las montañas en Olympic National Park

Hurricane Ridge: la parte montañosa de Olympic

Vistas de las Olympic Mountains desde Hurricane Ridge
Haciendo una ruta en Hurricane Ridge

Después de pasar por bosques y playas, Hurricane Ridge vuelve a cambiar completamente el paisaje.

Es la zona de montaña más fácil de alcanzar en coche dentro del Parque Nacional Olympic y se encuentra a unos 1.600 metros de altitud. Desde Port Angeles son aproximadamente 27,5 km hasta Hurricane Ridge.

Con buen tiempo, las vistas hacia las Olympic Mountains son espectaculares. Si hacéis coincidir vuestra visita con los meses de julio y agosto podréis disfrutar de muchas flores alpinas. En junio, nosotros ya pudimos ver algunas pero florecen sobre todo más adelante.

Otra cosa a tener en cuenta si viajáis en junio es que no todas las carreteras y senderos de montaña estarán ya libres de nieve. La situación cambia muchísimo de un año a otro y algunas carreteras secundarias de alta montaña no suelen abrir hasta bien entrada la temporada. Lo mejor es consultar siempre las condiciones actuales del National Park Service antes de subir.

Rutas en Hurricane Ridge

Si buscáis una caminata relativamente corta, Hurricane Hill es probablemente la ruta más conocida. Son unos 5,1 km ida y vuelta, con aproximadamente 210 metros de desnivel positivo.

También hay opciones mucho más sencillas alrededor de las praderas de Hurricane Ridge, como Cirque Rim o High Ridge, y rutas bastante más largas hacia lugares como Klahhane Ridge.

Nosotros adaptaríamos la elección simplemente a las condiciones que encontréis ese día. Aquí el tiempo puede cambiar rápidamente y una ruta que en pleno agosto es relativamente sencilla puede ser otra historia si todavía queda nieve.

Mount Olympus y Blue Glacier

Aunque Hurricane Ridge sea la zona de montaña que visita la mayoría de viajeros, el verdadero corazón montañoso del parque queda mucho más lejos de las carreteras.

Mount Olympus es la cumbre más conocida del macizo y alrededor de ella sobreviven varios glaciares, incluido Blue Glacier. Es posible acercarse hasta esta zona siguiendo el Hoh River Trail. Glacier Meadows queda aproximadamente a 28 km desde el inicio, y el sendero continúa hasta la morrena del Blue Glacier, a unos 30 km del Hoh Visitor Center.

Llegar hasta aquí implica una ruta de varios días para la mayoría de personas, permisos para dormir en wilderness y bastante más preparación que cualquiera de los paseos de los que hemos hablado anteriormente. Nosotros no la hemos hecho durante este viaje, así que no os podemos hacer más recomendaciones. Pero, aunque tampoco esté en vuestros planes hacerla, creemos que merece la pena saber que existe porque ayuda a entender lo enorme que es realmente Olympic National Park.

Lake Crescent: agua azul entre montañas

Aguas azules de Lake Crescent rodeadas de bosque
Lago Crescent

El Lake Crescent es un enorme lago de origen glaciar rodeado de bosque y montañas, con un característico color azul y aguas sorprendentemente transparentes, que aprendimos que son tan claras porque la poca presencia de nitrógeno limita el crecimiento de algas.

El lago alcanza unos 190 metros, lo que lo convierte en el segundo lago más profundo del estado de Washington después de Lake Chelan.

Hay varias zonas de picnic y también podéis salir al agua en kayak, canoa u otras embarcaciones. En el Lake Crescent Lodge también suele haber alquiler de embarcaciones durante su temporada de funcionamiento.

Nosotros lo incluiríamos aunque no tengáis pensado hacer ninguna ruta. Es una parada muy sencilla al recorrer la Highway 101 y el paisaje merece por sí solo un rato junto al agua.

Mount Storm King

Una de las rutas más famosas de Lake Crescent es Mount Storm King.

Nosotros no la hicimos. Durante este viaje estaba embarazada y tuvimos que adaptar bastante las caminatas, así que algunas de las rutas más exigentes que llevábamos apuntadas se quedaron para otra ocasión, y esta fue una de ellas.

Mount Storm King es una ruta corta en distancia pero bastante seria en desnivel. El sendero asciende desde unos 180 hasta unos 820 metros de altitud y las partes superiores son bastante más exigentes de lo que parecen.

Las vistas sobre Lake Crescent son probablemente uno de los motivos por los que se ha hecho tan popular, así que ya tenemos una buena excusa para volver.

Qué animales podéis ver en Olympic National Park

Olympic tiene muchísima fauna, aunque eso no significa que necesariamente vayáis a verla.

Entre los grandes mamíferos están los Roosevelt elk, osos negros, coyotes y bobcats. En las zonas de montaña también viven las Olympic marmots, una especie que solamente se encuentra en la Olympic Peninsula. En la costa podéis encontrar focas, nutrias, aves marinas y, con bastante suerte, ballenas.

Los Roosevelt elk son probablemente uno de los animales más característicos del parque y las mejores oportunidades de encontrarlos suelen darse en los valles bajos y los rainforests, especialmente alrededor del amanecer y el atardecer.

Cuándo visitar el Parque Nacional Olympic

Bosque de Sol Duc cubierto de musgo

No creemos que exista una única época buena para Olympic, pero sí que cambia muchísimo el tipo de parque que vais a encontrar.

Primavera

La primavera trae mucha agua, bosques intensamente verdes y cascadas con bastante caudal, pero en las montañas todavía puede quedar una cantidad importante de nieve.

Es una época interesante si vuestra prioridad está en los bosques y las zonas bajas, pero conviene comprobar bien las condiciones antes de organizar rutas en alta montaña.

Verano

Es la época más sencilla para visitar la mayor variedad de lugares. La mayoría de las carreteras y servicios funcionan durante los meses de verano y Hurricane Ridge ofrece mejores posibilidades de senderismo y de ver las praderas con flores. También tenéis días muchísimo más largos.

La contrapartida son las multitudes. Entre junio y septiembre el parque recibe gran parte de sus visitantes y Hoh Rain Forest y Hurricane Ridge pueden tener problemas de aparcamiento y largas esperas.

Otoño

El otoño puede ser una buena época para visitar Olympic National Park, especialmente si os interesa ver fauna. En septiembre comienza la época de celo de los Roosevelt elk y es posible escuchar a los machos llamando.

También es una buena temporada para intentar ver salmones remontando algunos de los ríos del parque. A esto se suma el cambio de color de los bigleaf maples y el regreso de las lluvias, que hacen que los bosques vuelvan a estar especialmente húmedos y verdes.

Invierno

Olympic sigue abierto durante todo el año, pero la experiencia cambia por completo. En las zonas bajas predominan la lluvia y las tormentas, mientras que en las Olympic Mountains puede acumularse muchísima nieve. Algunas carreteras, campings y servicios cierran o reducen sus horarios durante los meses más fríos. En las costas también es típico que se den muchas tormentas.

¿Cuántos días necesitas para visitar Olympic National Park?

Ciervo junto a nuestra parcela en Sol Duc Campground
En el camping de Sol Duc Campground apareció este pequeño ciervo en nuestra parcela

Aquí creemos que depende muchísimo de cuánto queráis caminar y de cuánto queráis ver el parque en profundidad, pero intentaríamos reservar al menos tres días.

Con un solo día escogeríamos una parte del parque y nos olvidaríamos del resto. Desde Port Angeles, por ejemplo, podéis combinar Hurricane Ridge con Lake Crescent, pero intentar añadir Hoh Rain Forest y la costa ya empieza a convertir el día en una carrera.

Con dos días podéis empezar a combinar montaña, bosque y costa, aunque todavía habrá bastante conducción.

Con tres días ya podéis hacer una ruta bastante lógica pasando por Hurricane Ridge, Lake Crescent y Sol Duc en el norte, para después moveros hacia Hoh Rain Forest y alguna de las playas del oeste.

Con cuatro o cinco días es como creemos que realmente empieza a disfrutarse el parque. Podéis añadir Quinault, visitar varias playas con las mareas adecuadas y hacer algunas rutas sin tener constantemente la sensación de que deberíais estar volviendo al coche.

El propio National Park Service considera que con dos o tres días ya es posible conocer los tres grandes ecosistemas, aunque repartir las noches entre el norte y el oeste ayuda muchísimo a reducir los desplazamientos.

Dónde dormir en Olympic National Park

Heart O’ the Hills Campground entre árboles
Pasamos la noche en el camping de Heart O’ Hills. A la mañana siguiente fuimos a Hurricane Ridge

La decisión de dónde dormir tiene bastante más importancia aquí que en otros parques.

Si vuestra prioridad es Hurricane Ridge y Lake Crescent, Port Angeles es probablemente la base más práctica. Está junto a la entrada de Hurricane Ridge y permite llegar rápidamente al norte del parque.

Si queréis visitar Hoh Rain Forest, Rialto Beach y Second Beach, Forks tiene una ubicación mucho mejor.

Para Kalaloch y Quinault también podéis buscar alojamiento directamente alrededor de esas zonas si vuestra ruta continúa hacia el sur.

Dentro del propio parque hay además varios campings y alojamientos. Entre los campings se encuentran Hoh Rain Forest Campground, Mora Campground, Sol Duc Campground, Kalaloch Campground, Fairholme junto a Lake Crescent y Heart O’ the Hills cerca de Hurricane Ridge. Los sistemas de reserva y las fechas de apertura pueden cambiar según el camping y la época del año, así que os recomendamos comprobar siempre las condiciones actuales antes del viaje.

Forks y Crepúsculo

Referencias a Crepúsculo en Forks

Si el nombre de Forks os suena, probablemente sea por la saga de vampiros de Crepúsculo. La historia de Bella y Edward está ambientada en esta pequeña localidad de la Olympic Peninsula y la saga ha dejado bastante huella en el pueblo.

Aunque muchas de las películas se rodaron en otros lugares, en Forks todavía encontraréis referencias a Crepúsculo y algunos lugares relacionados con la historia.

Nosotros no vamos a compartir en esta guía de Olympic National Park la ruta por los escenarios de la saga; haremos otra entrada propia del pueblo de Forks para aquellos que estéis especialmente interesados. Pero, igualmente, si habéis leído los libros o visto las películas, es una parada curiosa que podéis aprovechar durante vuestro recorrido por la zona.

Cerca de Olympic National Park: Rocky Brook Falls

Rocky Brook Falls rodeada de vegetación
Rocky Brook Falls

Si estáis haciendo una ruta alrededor de toda la Olympic Peninsula, hay también lugares interesantes fuera de los límites del parque. Uno que nosotros incluiríamos es la cascada Rocky Brook Falls.

No forma parte de Olympic National Park, así que preferimos separarlo claramente del resto de la guía, pero puede encajar muy bien como parada dentro de un roadtrip por la península.

Información práctica antes de visitar Olympic

No se necesita una reserva general para entrar en Olympic National Park. La entrada para un vehículo privado cuesta 30 dólares y es válida durante siete días consecutivos. También podéis utilizar un pase America the Beautiful válido.

Esto no significa que podáis olvidaros completamente de las reservas. Algunos campings necesitan reserva durante la temporada alta y para dormir en wilderness, al aire libre mientras hacéis rutas de varios días, por ejemplo, se requiere un permiso específico.

Os recomendamos tener los mapas y cualquier información importante descargados antes de empezar el día. La cobertura móvil es bastante irregular y en lugares como Hoh Rain Forest y algunas playas puede haber poca o ninguna señal. También sería útil comprobar las condiciones de las carreteras antes de empezar cada jornada. Aseguraos de comprobar si hay nieve, desprendimientos, obras, inundaciones o árboles caídos cortando carreteras. Nosotros lo vivimos en uno de los caminos y esto puede modificar bastante vuestros planes.

¿Merece la pena visitar el Parque Nacional Olympic?

¿Merece la pena visitar el Parque Nacional Olympic?

Después de recorrerlo, para nosotros la respuesta es bastante sencilla: sí.

Pero creemos que la clave está en entender qué tipo de parque es antes de llegar.

Olympic no es uno de esos lugares en los que aparcas, haces una ruta y sientes que ya has visto lo más importante. Las distancias son grandes y cada zona del parque es bastante diferente de la anterior.

Podéis pasar una mañana caminando entre árboles cubiertos de musgo en el Hoh Rain Forest, unas horas más tarde estar buscando estrellas de mar entre las rocas de la costa del Pacífico y al día siguiente subir hacia las montañas de Hurricane Ridge. Y todo esto sin haber salido del mismo parque.

Para nosotros, además, Olympic es un parque un poco especial porque fue uno de los últimos viajes que hicimos siendo dos. Yo estaba ya embarazada y eso hizo que tuviéramos que adaptar bastante el viaje. Estamos acostumbrados a hacer otro tipo de rutas, caminar más kilómetros y llevar un ritmo bastante diferente, así que algunas excursiones que normalmente habríamos hecho se quedaron fuera esta vez.

Y, aunque al principio nos daba un poco de rabia tener que bajar el ritmo, también fue bonito descubrir el parque de otra manera. Pudimos hacer muchas cosas, simplemente adaptándolas a cómo estábamos en ese momento, y nos llevamos un montón de recuerdos de aquel último viaje antes de que llegara nuestra pequeña.

Por eso, en esta guía hemos querido contaros tanto lo que hicimos nosotros como algunas rutas y lugares que dejamos pendientes y que nos gustaría conocer cuando volvamos.

Atardecer en Second Beach durante nuestro viaje por Olympic

¡Nos vemos viajando!

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