Visitar el Acuario de Monterey en California: guía completa
En esta entrada os contamos nuestra experiencia al visitar el Acuario de Monterey, en California.
Decidimos visitar el Acuario de Monterey durante la visita de nuestra familia a California y fue todo un acierto. Sabemos que el precio de la entrada, del que hablaremos más adelante, es bastante elevado y, de hecho, nosotros tampoco estábamos seguros de si merecería la pena. Por eso hemos preparado esta guía completa, con información y nuestra experiencia, para que podáis decidir si os merece la pena incluirlo en vuestro itinerario por California.
En nuestro caso, teníamos una ilusión especial por visitarlo ya que desde que nos mudamos a California, nuestra relación con todo lo que tiene que ver con el océano y la vida marina ha cambiado muchísimo.
Antes de vivir aquí, el paisaje que más formaba parte de nuestro día a día era el de los Alpes. Venimos de pasar años entre Suiza y Austria, donde las montañas, los bosques y la fauna alpina eran nuestro entorno habitual. El océano, en cambio, era algo que veíamos durante viajes, como cuando estuvimos en las Islas Lofoten, pero no lo sentíamos tan cercano.
California nos ha hecho descubrir otro mundo.

En los últimos meses hemos empezado a prestar mucha más atención a la vida marina que nos rodea. Hemos visto nutrias marinas, focas y leones marinos en libertad, especialmente por la costa de Monterey y en lugares como Point Lobos y Pacific Grove.
Una de las cosas que más nos gustó del acuario es que la visita no se limita a observar animales detrás de un cristal. Gran parte de la experiencia gira alrededor de comprender los ecosistemas marinos, su importancia y la necesidad de conservarlos.
En esta guía te contamos qué puedes encontrar en el Monterey Bay Aquarium, cuáles fueron nuestras zonas favoritas, cuánto tiempo creemos que merece la pena dedicarle y todo lo que necesitas saber para organizar tu visita. Y si no vas a visitarlo, quédate igualmente y disfruta de la visita virtual.
¿Qué es el Monterey Bay Aquarium?
Una de las cosas que más nos animó a visitar el Acuario de Monterey fue que no se presenta solo como un lugar para observar animales, sino como una institución centrada en la conservación y la educación sobre la vida marina.
El propio acuario afirma que su misión es “inspirar la conservación del océano”, y su trabajo incluye investigación, recuperación de especies, educación y acciones de protección del océano.
Además, su trabajo de conservación no se queda únicamente dentro del edificio. El acuario participa en diferentes proyectos de conservación y recuperación de especies, entre ellos su conocido programa de recuperación de nutrias marinas.
La propia Bahía de Monterey también tiene una importancia especial. Se encuentra dentro del Monterey Bay National Marine Sanctuary, una enorme área marina protegida que abarca diferentes ecosistemas. Todo esto hace que visitar el acuario tenga todavía más sentido cuando estás recorriendo la propia costa de Monterey. Muchos de los animales y ecosistemas que puedes conocer dentro del edificio forman parte del entorno natural que puedes encontrar después en los alrededores.
¿Qué ver al visitar el Acuario de Monterey?
El Monterey Bay Aquarium es bastante grande y cuenta con diferentes exposiciones, por lo que os recomendamos dedicarle varias horas para poder verlo con calma.
Cuando lleguéis os darán un mapa para que podáis localizar las diferentes zonas del acuario. También podéis consultar el mapa en su página web oficial antes de vuestra visita.
A continuación os contamos algunas de las zonas que más nos llamaron la atención y qué podéis encontrar en ellas.
Kelp Forest
Sin duda, una de las exposiciones que más nos gustó. Lo cual es bastante curioso porque es un bosque de algas.
El Kelp Forest del Monterey Bay Aquarium recrea un bosque submarino de macroalgas. El tanque es de 8,5 metros de altura, y dentro hay diferentes especies como sardinas, tiburones leopardo, peces roca, estrellas de mar, pepinos marinos, etc. Aprendimos que el Kelp proporciona alimento y refugio a todo un ecosistema. Precisamente es este tipo de bosque el que predomina en la costa de California y en la Bahía de Monterey en concreto.

Las nutrias marinas
Las nutrias marinas, que veréis como Sea Otters en inglés, eran probablemente uno de los animales que más ilusión teníamos por ver. Ya las habíamos visto en libertad, a lo lejos, tanto en Point Lobos como en la costa de Monterey, y teníamos especial interés en conocer el programa que realiza el acuario con estos animales.
El programa de recuperación de nutrias marinas del acuario trabaja con animales huérfanos, enfermos o heridos y utiliza, entre otras técnicas, un programa de madres sustitutas para enseñar a las crías habilidades que necesitan para sobrevivir en libertad. Algunas de estas nutrias rehabilitadas posteriormente son liberadas.
A nosotros estos animales nos resultan muy curiosos. tienen muchisimo pelo y pasan bastante tiempo acicalándose para mantenerlo limpio y en buenas condiciones, parecen casi gatos grandes. También verlas comer es gracioso, porque lo hacen flotando boca arriba, igual que cuando descansan.
Open Sea: el mar abierto
La zona de exposiciones llamada Open Sea, o mar abierto, es todo un espectáculo.

Aquí tienes la sensación de estar literalmente viendo las profundidades del océano. Algo que normalmente es muy dificil de observar. Tendréis la oportunidad de ver peces, medusas, tortugas y otras especies.
Es una de esas partes del acuario en el que te das cuenta de todo lo que no ves cuando miras al océano desde la costa.
Medusas
Sorprendentemente, esta fue una de las zonas más bonitas del acuario.
Hay muchos tipos de medusas diferentes, más de lo que pensábamos, con colores, tamaños y formas muy distintas. Algunas pueden producir luz o tienen características que hacen que parezcan fluorescentes bajo determinadas condiciones.
Además de medusas se pueden ver otras especies, totalmente desconocidas para nosotros. Sin duda es una de las áreas del acuario más recomendables.



Monterey Bay Habitats
Esta fue una zona especialmente interesante para nosotros, porque conecta directamente con todo lo que habíamos estado viendo durante nuestros viajes y excursiones por la costa.
En este caso, la idea del Acuario de Monterey es recrear diferentes ambientes que se encuentran de forma natural en toda la Bahía de Monterey.
Touch pools
En esta sección la visita es mucho más interactiva y, por eso, consideramos que puede ser especialmente interesante si decidís visitar el Acuario de Monterey con niños.
Hay zonas donde los visitantes pueden tocar determinados animales y plantas bajo la supervisión del personal del acuario. La experiencia tiene un componente principalmente educativo y permite aprender a observar y tocar determinadas especies de una manera respetuosa.
Seabirds: las aves marinas
Como ya sabéis si habéis leído otros post del blog, nos encantan las aves. Durante el tiempo que hemos estado viviendo en California hemos visto muchas especies diferentes, algunas de ellas marinas, que antes no conocíamos.
En este caso, al visitar el Acuariuo de Monterey, no olvidéis entrar también en este área, donde se recrea un ecosistema costero, y se pueden ver muchas especies adaptadas a vivir entre tierra y mar.
Into the deep


Aquí se cambia completamente el escenario. De nuevo, en vez de quedaros en la parte más superficial, se vuelven a visitar las profundidades del océano, aún más que en la parte del Open Sea.
Hay animales que viven en las profundidades, en condiciones tan diferentes que tienen adaptaciones muy curiosas a las que no estamos acostumbrados.
Tide pools
Las Tide pools serían como las piscinas que se forman de agua cuando baja la marea. Esta parte del acuario de Monterey muestra lo que queda entre las rocas, en la costa, cuando la marea baja. Se pueden observar erizos de mar, estrellas, anémonas, pequeños crustáceos, diferentes peces, algas, etc.

Para nosotros fue especialmente interesante porque durante nuestros viajes por la costa de California, Oregón y Washington hemos podido disfrutar muchísimo de las tide pools en su entorno natural.

¿Merece la pena visitar el Monterey Bay Aquarium?
En nuestra opinión, sí.
Si os gustan los animales y conocer nuevos lugares, esta visita puede ser diferente y muy interesante, porque os permite observar y aprender sobre aquello que, más allá de las paredes del acuario, también podéis encontrar en la propia Bahía de Monterey y a lo largo de la costa de California.
Después de ver nutrias, focas y leones marinos en libertad, explorar tide pools durante nuestros viajes por la costa y empezar a reconocer algunas de las especies que viven en estas aguas, entrar en el Monterey Bay Aquarium fue especialmente gratificante.
Además, durante la visita se habla mucho de la importancia de conservar el océano, del impacto del cambio climático y de problemas como la contaminación por plástico y cómo afectan a los ecosistemas marinos.
Salimos del acuario con la sensación de haber aprendido mucho y con más ganas de seguir explorando la costa de California.
¿Cuánto cuesta el Acuario de Monterey?
El ticket para un adulto joven (entre 18 y 69 años) es de 65 dólares, que ahora mismo estaría en unos 56 euros al cambio. Es bastante caro, pero si estáis planeando viajar a California y vais a estar cerca del área de San Francisco durante unos días, visitar el acuario de Monterey y la propia ciudad, es casi una visita obligada.
Os dejo la página oficial por si queréis comprar los tickets por internet, pero también los podéis comprar en la propia puerta. Os recomendamos llegar pronto para evitar colas antes de entrar, porque según va pasando la mañana se va llenando de gente el acuario y es más complicado disfrutar de la visita.
Importante: los precios y las condiciones de entrada pueden cambiar, así que os recomendamos comprobar siempre la web oficial antes de vuestra visita.

Visitar el Acuario de Monterey con niños
Aunque nosotros fuimos sin niños, nos fijamos especialmente en que el acuario tiene bastantes espacios pensados para que los más pequeños disfruten siendo algo más que solo espectadores. En las Touch Pools pueden interactuar directamente con determinados animales y plantas bajo supervisión. También hay programas educativos, con actividades interactivas y/o de alimentación de animales, como las nutrias o los puffins.
Con estos programas intentar buscar que no se toque a los animales por entretenimiento si no que les enseñan a observar e interactuar con él de una forma respetuosa. Estas experiencias están diseñadas para educar a los más pequeños, pero también los adultos pueden aprender mucho con el personal del acuario.
Otros datos a tener en cuenta
El acuario de Monterey se encuentra en el 886 Cannery Row, en Monterey, California, 93940. Las horas para entrar varían según la época del año. Aquí podéis consultar el horario, además de comprobar cuando hay tours, o diferentes eventos.
Se recomienda reservar entre 3 y 5 horas para visitar el acuario. Nosotros estuvimos las 5 horas prácticamente completas.
Qué hacer después de visitar el Acuario de Monterey
Una de las ventajas de visitar el Acuario de Monterey es que no necesitas coger el coche y alejarte de la zona para seguir disfrutando de la vida marina.
La Bahía de Monterey es un área especialmente rica en biodiversidad y, una vez salgáis del acuario, podéis continuar recorriendo la costa hacia Pacific Grove.
Durante el paseo es posible divisar diferentes animales marinos, como nutrias, leones marinos y focas. Con un poco de suerte, incluso podéis llegar a ver alguna ballena a lo lejos.

Y si además vuestra visita coincide con una bajada de marea, merece muchísimo la pena acercarse a alguna de las zonas de costa rocosa y explorar las tide pools. Allí podéis encontrar estrellas de mar, erizos, anémonas, pequeños peces y otros animales que habréis podido conocer durante vuestra visita al acuario.
Para nosotros, una de las mejores cosas de visitar Monterey es poder pasar de aprender sobre estos ecosistemas dentro del acuario a salir fuera y encontrarlos en libertad.
Esperamos que a vosotros también os haya gustado esta entrada y hayáis disfrutado con la visita virtual al Acuario de Monterey.
¡Nos vemos viajando!


